¿Sabes qué? Ya no puedo más. Me mata cada día ver la impotencia en tu mirada, esas ganas de acabar. Y siento miedo y temor. Y me acojono cada mañana que no veo un "buenos días, estoy aquí y estoy bien". Porque no creo que veas nunca lo desesperante que es hablarle a alguien y sentir que digas lo que digas no te va a hacer caso.
Escúchame o léeme, eso ya depende de ti. Que se que no te gustan los sermones pero por una vez en tu vida hazme caso, siéntate en ese maldito sofá y lee esto con mi voz (tu eliges el formato).
Mira chica has volado demasiado lejos por debajo de la tierra, te has quedado estancada en una trampa de esas que ponen los hijos de puta de los cazadores en el bosque para los osos. Tu mirada ya no va hacia el cielo, solo eres capaz de verte los pies, anclados en una realidad que no te gusta. Y sé que es desesperante, que el jodido vacío del que tanto hablo no desaparece del pecho en ningún momento. Pero basta ya, ¿no crees?
Hay mil razones por las que vale la pena levantarse cada día, encuentralas. Ya lo dijo él: lo triste no es morir, lo triste es no vivir intensamente. Y perdóname si sueno dura, pero tu mirada muere cada día un poco más. Has entrado en una espiral de descenso y debemos empezar a mirar hacia arriba. Porque sí, porque lo vales. Porque eres una mujer de 30 atrapada en un cuerpo de 18 que aparenta 20. Maduraste antes que nadie, y te decepcionaste antes que todos al ver lo puta que llega a ser la vida. Que nadie tiene lo que quiere de verdad, y que por cada vez que el sol sale surge un nuevo problema. Pero esto te pasa a ti, me pasa a mi, le pasa a ella y les pasará a todos. Solo se trata de saber disimular mejor, o convertirte en una piedra, tu elijes.
Yo decidí hacerme la fuerte. Y ahora tengo que ser fuerte por un puñao de personas y te juro que ya no puedo más.
Debería estar prohibido que la gente como tú se sintiera así. No sirve de nada que te cuente mi historia, la sabes de sobra pero igualmente fíjate: he encontrado algo que me motiva y lo voy a hacer, me iré. No te estoy diciendo que huyas pero que si quieres vente conmigo (a romper la discoteca y a escuchar recitales de poesía en esa ciudad que me encandila, ya sabes de Madrid al cielo). Debes, perdón, tienes que encontrar aquello que mueva cosas en tu mente.
Basta ya de quedarse en casa viendo mil series y fumando porque por unos segundos te sientes un poco mejor. Basta de hacer lo que ya sabes, esa no es la solución, por mucho que te empeñes en decirme que es lo mismo que pegar a una pared.
Sinceramente espero que algún jodido día te des cuenta de lo que vales de verdad. Y ojalá no necesitaras a un chico para eso, ellos siempre acaban fallándonos... ya lo sabes.
Por todo lo demás estoy aquí, las 24 horas del día. Fingiendo ser fuerte por ti y para ti.
Ah, casi me lo dejaba. Te quiero.
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