sábado, 20 de julio de 2013

Nadie me ha querido como tú.

Eso es, nadie te ha querido como yo. Y nadie lo hará jamás. No estoy diciendo que no te vayan a querer más, simplemente que no lo harán de la misma manera.
Y yo te quiero por mi, por todo lo que mueves dentro de mi. Por tapar ese dichoso agujero que reaparece cada vez que creo que te pierdo.
Te quiero de la manera común que debería querer una adolescente que no sabe que hacer con su vida. El problema es que esta adolescente tiene más follones con la luna de los que el sol sería capaz de comprender jamás.
Te quiero por eso que tu y yo llamamos "la paz". Esa sensación de tranquilidad que me producen tus manos y los besos suaves, ¿sabes de lo que hablo verdad? Poder respirar sin miedo a que el aire se consuma, poder observar sin miedo de que el paisaje que complementa tu cuerpo se desvanezca.

Nadie va a volver a quererte como yo.
Nade va a volver a mirarte con mis ojos.
Nadie va a volver a regalarte mi paz.

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