miércoles, 25 de diciembre de 2013
Navidad, Navidad, PUTA Navidad...
Nos creamos unas expectativas en la vida que, a medida que crecemos, se van esfumando y nos crean todo tipo de decepciones, frustraciones, inseguriddes y demás sentimentos negativos que se nos van cargando en la mochila de la vida, que todos llevamos colgada en la espalda.
Estas navidades, más que nunca, me he percatado de la de objetivos que me había creado, y que por x o por b no he conseguido. El amor no dura para siempre en el mayor número de casos; mi familia quiere que les presente el novio que no tengo; Los chicos de mi edad solo quieren follar, y sí, digo follar porque no quieren meter sentimientos de por medio; la vida dura solo un segundo y mis abuelos no estarán aquí para ver a mis nietos. Se me juzga antes por tener unos quilos de más que por si leo a Dante.
Y me deprimo. Y me frustro. Y me entra el puto bajón de Navidad.
Ale, felices fiestas familia.
martes, 24 de diciembre de 2013
Sin ganas
Y a veces siento como la gravedad me aplasta contra el suelo, cortándome las alas, impidiéndome volar. Gritandome al oido que no hay salida en este pozo de mierda sin fondo. El cuerpo me pesa y me cuesta más moverlo, ni siquiera me apetece hacerlo. Últimamente ya nada me apetece. El bachillerato ha entrado en mi vida como un gigante preparado para romper mi vida en pedazos, pedazos tan pequeños que es imposible hacer nada de los escombros. Todo lo que había construido, convertido en polvo. Mi luz, agotada. Hace un año me moría de ganas de comerme el mundo, y estos meses el mundo se me ha comido las ganas. Me siento como si la vida me hubiera tirado un cubo de agua helada en la cara.
Hoy he mirado a mi primo de tres años a los ojos mientras le hacía cosquillas y reía como un loco, para evitar que se diera cuenta de que su madre estaba llorando en la habitación de al lado. He conocido pureza e inocencia en su mirada, sus ganas de, todo lo que le queda por delante, y he roto a llorar. No hay lugar para esta criatura en un mundo tan frío. No hay nada como vivir ajeno a la realidad, hasta que esta irrompe en tu vida irrevocablemente. No hay nadie que pueda prepararte para eso.
Al fin y al cabo no somos más que pedazos de carne paseando por la coraza de un trozo de pierda perdido en el espacio, creyéndonos mucho y sientiéndonos muy poco. Todos merecemos ser salvados, sí, pero dudo que quede alguien capaz de salvar a nadie. En realidad, todos estamos igual de jodidos. Ya nadie sabe nada.
Siempre ha habido dentro de mi una voz que chillaba que el mundo andaba mal, otra que la consolaba diciendo que todo iba a ir bien. Que las cosas no están tan mal. Que hay mucho bien en este mundo. Que hay amor, hay cariño, hay generosidad. Pero últimamente la primera tiene respuestas para todo, cargándose cualquier solución que propusiera la segunda. Hay amor, si, ¿pero que más es el amor que nuestro desesperado intento de dar sentido a nuestra vida y convencernos de que en realidad no estamos tan solos como nuestro subconsciente nos hace sentir?
Hace unos años sentía que el mundo era demasiado pequeño para mi. Que no estaba preparado para las grandes cosas a las que estaba destinada. Y ahora lo entiendo, ahora miro a mi alrededor y lo se: el mundo es muy grande, y yo, muy pequeña.
Y ya no queda nada por lo que luchar: ni motivos, ni ganas.
Eres mi rincón favorito de Madrid
miércoles, 11 de diciembre de 2013
El cielo está encapotado, ¿quién lo desencapotará?
Pero aquí no hay nieve.
No hay animalillos adorables.
No hay pareja perfecta.
Y aún así, he reducido el paso para caminar más lentamente y poder observar detenidamente pequeños detalles. He llamado a mi hermana por teléfono y hemos hablado durante una hora de nada, riendo a más no poder, contándonos anécdotas. He visto como un chico con dificultad para caminar intentaba llegar antes que yo a su destino, y con una sonrisa, hemos hecho una carrera silenciosa hacia un mismo punto, siguiendo distintas rutas. Me he fijado en un chico joven, en el metro, que era tan alto que tenía que encorvar el cuello para caber dentro del vagón. He notado la cara de aprobación de un señor mayor cuando he sacado un libro del bolso y me he puesto a leerlo. He dormido la siesta cuando el cuerpo me lo pedía. He hecho planes con mi padre para ir al cine. Y todo esto, me parece bonito. Espléndido... Maravilloso.
Hoy he saboreado la vida de otra manera; he comprendido lo que significa vivir.
Y aún así, no me quito esta sensación del cuerpo. Esta que me dice que algo anda mal, que no todo es tan bello como quiero creer. Que algo sucederá.
Tengo miedo...
lunes, 9 de diciembre de 2013
Mi primera vez.
Alguien muy especial me dijo hace poco que el concepto de "perder la virginidad" o que "te arrebaten la virginidad" está mal construido. No perdemos ni nos sacan nada, es un acto (la mayoría de las veces, no quiero entrar en detalles macabros acerca de verse forzado a mantener relaciones sexuales) al cual nos entregamos voluntariamente, con una persona que se gana de tal manera nuestra confianza, que nos mostramos tal y como somos. No solamente desnudamos nuestros cuerpos, también desnudamos nuestras almas para la persona que compartirá un momento tan especial como es el sexo.
Es verdad que siempre es mucho mejor si hay amor de por medio, sin duda, pero... ¿habéis experimentado alguna vez la sensación de que lo único que podría aliviar tu estado de nerviosismo y excitación es una buena sesión de sexo?
Hoy, día 29 - 30 de Noviembre de 2013, he dejado atrás mi celibato, con alguien que en poco tiempo me hizo sentir segura, no me hizo sentir avergonzada de mi cuerpo, me quitó las inseguridades con sus labios y sus manos, y me arropó con el calor de su cuerpo hasta que estuve preparada. Me proporcionó todo tipo de atenciones, fue cuidadoso y atendió todas mis necesidades y mis exigencias, sin rechistar, encantado.
¿Dolía? Al principio, sí. Aunque estaba lista, es algo que no había estado nunca en mi cuerpo, y me tenía que acostumbrar a ello. Pero del dolor, pasó a ser una sensación agradable (no placentera), que echaba de menos cuando él salía de mí. Digamos que los nervios me impidieron llegar a la bajada de una montaña rusa muy empinada. La sensación del clímax no acabada de llegar, pero de eso ya se encargó él después. Y lo único que puedo decir ahora, dos horas después, es que estoy tremendamente EXHAUSTA. Probamos distintas posiciones, pero sin duda, estar abajo y notar el peso de otro cuerpo encima de mi pecho fue la mejor.
¿Me arrepiento? Para nada. Ya sé lo que es. Y es un acto de una inmensa confianza. Me siento liberada, como si el perro que siempre me perseguía cuando pensaba en mi virginidad, con ese estúpido cartelito colgando de su cuello donde se especificaban las palabras "virgen", "inexperta", "novata", "no deseada" y muchas más, se hubiera esfumado con el rabo entre las piernas.
Me llevo un muy buen recuerdo de esta primera vez, y aunque fue fruto del momento e improvisamos sobre la marcha, fue lo suficientemente especial como para sentirme bien conmigo misma sobre lo que hice.
miércoles, 4 de diciembre de 2013
Happy birthday
Have i ever told you that i love you?
Of course i have, what a stupid question. A million times, and it will probably have been a million more by this time next year.
Because its true, I love you.
I love you for so many reasons i lose track.
Remember that night at JFK? When we just lied there in the grass and talked and looked at the stars of a summer night, our legs intertwined. A year later we watched the same stars lying on a different grass, different country, an ocean away from that place we once loved. So much had changed but still everything remained the same.
And we learnt that the smartest people are the saddest because they understand the reasons.
And you taught me, that a hug from the right person at the right moment is worth so much more than a thousand words of support.
And you showed me that there's no need to talk 24/7 to know you're there for me, no matter what.
And you whispered that crying doesnt make me weak.
And together we learnt that both the happiest and the saddest moments happen at airports.
And you told me that when someone else's happiness is your happiness then thats what we call love.
Ria, I love you. I love you because you know me better than I do. I love you because of the big smile that appeared in your face when you saw me at the airport. I love you because dan and phil, and sherlock, and hannibal, and our broken hearts because of supernatural. I love you because of the chicken wings and the green, because of the pancakes at ihop. I love you because of all the pictures we've taken and all the ones we'll take - because yhey never seem to be enough, do they?-. I love you because of your pink hair, and math class, and mr soto's ass.
I love you because you care.
My love, I love you because you feel like home.
You are the most beautiful, perfectly imperfect, nicest in a really fucked up kind of way, human being i've ever met.
Maybe the human race is not so bad after all.
Point being,
Happy birthday babe.
Love,
Clara