martes, 24 de diciembre de 2013

Eres mi rincón favorito de Madrid

No hay destino que valga cuando hablo de ti, 
no hay rutinas ni horarios, 
no hay frases hechas ni textos predeterminados. 

Cuando hablo de ti hay poco tiempo,
besos incontables, 
te quieros susurrados,
manos entrelazadas, 
miradas de reojo,
viajes en coche, 
aeropuertos, estaciones de tren,
Madrid,
Barcelona.

Cuando hablo de ti hay paz,
                                           hay amor.

Cuando hablo de ti hay días cortos que nunca terminan
o noches largas que siempre despiertan. 

Cuando hablo de ti deseo tocarte, 
comerme la distancia que separa tus labios cortados de los míos. 
Cuando hablo de ti hay 700 kilometros entre tu aliento y mi oreja. 

Y ojalá fuese más fácil hablar de ti. Hablar de ti contigo, 
con esa carilla de tonto que pones cuando te beso. 
Y, porqué no, hablar de ti conmigo. Hablar de ese nosotros que siempre nos ha hecho miedo. 
Hablar de sentimientos y de corazones atravesados cuando no puedes mirarme. 
Hablar de llaves de la vida como amuletos y peluches para conciliar el sueño.
Hablar de sentirnos cerca cuando no estas,
                             siempre contigo,
                             pero sin ti. 

Y hablar de amar, a día de hoy,
                          si no es contigo,
                                    es tontería. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario