sábado, 28 de septiembre de 2013

ANJ

Hoy he vuelto a llorarte a escondidas, a buscarte de reojo en los espejos retrovisores de los coches. Te he imaginado de pie mirandome con esa mirada tuya de triunfador estancado que tanto conozco, estando a la espera de dejar de esperar. Como yo.

Hoy me he acordado de la curva de tu sonrisa bobalicona, de tus hoyuelos, de tus ojos ojopláticos mirando mas allá de la luna. Me he acordado de las canciones y los besos finos, y de tu culo paseando a sus anchas por la habitación del hotel. 

Hoy me he resignado a quererte en silencio, como tantos otros días he hecho. A descansar en las aceras de tus manos sin que a penas te des cuenta, porque tu ya no notas mis caricias y mucho menos mis ausencias. 

Hoy he querido dejar de ser yo por un instante, dejar de releer mis historias una y otra vez para cerciorarme de que son ciertas. Se me ha pasado al darme cuenta de que mis últimos capítulos siguen narrando la calidad de tus labios rotos. 

Hay personas que simplemente vienen y te enseñan a vivir. Y creces y crees en ellas porque ellas mismas te han enseñado a creer. Es inevitable querer a alguien que odia tanto las estaciones de tren. 

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