miércoles, 14 de mayo de 2014

¿Para qué?

Vivimos en una sociedad que no vive ni deja vivir. Vivimos en una sociedad que impide vivir más bien. Estamos creando miles de joven capaces de resolver problemas de física avanzada o de realizar estudios milimétricos sobre cualquier tema y eso está bien porque el siglo XXI se impone y exige un nivel de cultura mayor. Pero de qué nos sirve tener siglos y siglos de jóvenes incapaces de responder a la simple pregunta de: ¿para qué?

Toda la vida nos han involucrado en un sistema educativo que es un pez que se muerde la cola: yo estudio para trabajar y ganar dinero, y yo quiero ganar dinero para gastarlo entre otras cosas en la educación de mis hijos que a su vez estudiaran para trabajar y ganar dinero... y así sucesivamente. Creamos miles de promociones incompetentes emocionalmente y lo peor es que nadie se ha dignado a levantar la mano, pedir turno de palabra y gritar a los cuatro vientos que esto es una solemne gilipollez. Nos amoldamos porque es lo que nos ha tocado vivir y punto, no hay más. El sistema es esclavo de mil corazones latentes a la espera de que cambien las cosas, que un delegado de clase se levante de una vez por favor.

La educación sirve para tener al pueblo sometido. Se dictan los temas a estudiar, la capacidad del alumno medio, el ritmo coherente, el idioma... Se dictan unas normas y se acatan porque siempre nos han enseñado que hacer el bien es lo que se debe hacer, y nadie se justifica ni pregunta porqué ya que siempre ha sido así. ¿De qué sirve que un alumno de 17 años sepa integrales, disoluciones, economía, fonética... si no sabe sentir? ¿Alguien es capaz de levantar la puta voz ya?

El problema de nuestra sociedad no es estar en crisis económica materialistas de mierda, eso se soluciona, darle tiempo. El problema de nuestra sociedad es no pensar, no tener crisis existenciales, no preguntarnos si existimos y de que modo, no preguntarnos el porque de la vida. Parece que estemos dormidos, aunque de cierto modo supongo que eso es lo que quiere el sistema, la educación Mantenernos dormidos para que no desmontemos algo que "funciona", para no molestar. De cada 100 promociones, solo un alumno se llega a dar cuenta de las fisuras a las que está sometido cada día por culpa de otros.

Yo he llegado a la conclusión de que la existencia se justifica mediante otra existencia. Yo estoy aquí para hacerte feliz y para que tu me hagas feliz a mi, y así con todo lo demás. La existencia de las cosas y las personas es libre y nos hemos empeñado en cuadricularlo todo, ordenar el armario de las ideas viejas. Tirar a la basura eso que estorba y quedarnos con lo que parece bueno. La existencia ha sido sometida a una sociedad con la que no contaba, a un sistema más bien. Y de aquí derivan todos los problemas. Los personales también, clasificamos y ordenamos los sentimientos, eliminamos el dolor y la tristeza catagorizándolos como perjudiciales porque así es como nos han enseñado.

Espero que algún día haya alguien que sea capaz de levantar la voz y cambiar las cosas porqué eso querrá decir que todo esto habrá servido para algo.

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